Por fin la protección solar comienza a tener el peso que debería. Elegir el protector solar idóneo para nuestra piel y la de nuestra familia depende de elementos como el SPF, la protección de la radiación UVA o UVB, además, por supuesto, de la comodidad de su uso y también el precio.

La exposición al sol es saludable y necesario para nuestra salud, entre otras cosas por la vitamina D pero tomar sol sin protección es perjudicial para nuestra piel. Es obligatorio encontrar una protección óptima ante los rayos solares, especialmente de cara al verano, ya que es la época del año en la que inciden con más intensidad. Pero ¿Porque es importante utilizar protectores solares naturales?

El protector solar químico interfiere con el método de protección natural de nuestro organismo, protegen la piel absorbiendo la radiación ultravioleta, en su mayoría están compuestos por sustancias derivadas del petróleo muy perjudiciales para nuestro organismo.

En cambio, los filtros físicos actúan a modo de pantalla reflejando la luz, creando una barrera que impide que los rayos solares penetren en la piel. Algunos ejemplos de filtros físicos son el óxido de zinc y de hierro, dióxido de titanio, la mica, caolín o talco.

Este último tipo de filtros, es por el que apostamos desde nuestra tienda online zero waste. Resisten más tiempo; sin embargo, su textura es más densa y el acabado es blanquecino. Si es tu primera vez, es algo que debes saber antes de elegir una protección solar con filtro físico. Los filtros físicos o minerales se suelen recomendar en niños menores incluso de dos años, así como en pieles muy sensibles, con alergia a filtros químicos, dermatosis fotosensibles o en regiones en las que exista una falta de epitelización.

En definitiva, los beneficios de utilizar un protector solar físico frente a uno químico son notables, comenzando por su composición. Carecen de compuestos químicos, colorantes, ftalatos, parabenes, perfumes artificiales, petroquímicos, etc., todo lo cual repercute de manera positiva en la salud de nuestra epidermis.

Por otro lado, cuando nos bañamos, parte de la protección solar acaba en el mar. Por ello, cobra relevancia el hecho de que el protector solar físico es totalmente respetuoso con el ecosistema marino. Uno de los componentes químicos incluido en algunas de las cremas que nos protegen del sol, llamado «Benzophenone-3» y que tiene como función filtrar los perniciosos rayos UVA, está afectando negativamente a los arrecifes de coral y, en general, al ecosistema marino. ¿Lo sabías?
Según varios estudios, una sola gota de ese compuesto diluida en seis piscinas olímpicas, ya podría dañar a los corales acelerando su blanqueamiento.

Pero hay otro dato: en playas de mucha afluencia (como las de Hawái) pueden llegar al mar 190 kilos de crema solar cada año. ¿Qué te parece esta cifra? Por tanto, sí, la crema solar puede hacer mucho más daño a los ecosistemas marinos que el que podríamos pensar.

Los protectores solares con filtros químicos, contaminan los océanos, son una amenaza ecológica para los corales, arrecifes de coral y son malos para nuestro cuerpo. ¡Tenemos la solución para poder evitarlo!